Què és Espadàniques?

dilluns, 24 de febrer de 2020

Los ecosaberes en la protección de la Sierra de Espadán

per María Carrascosa i Alba Victoria Felipe
Graduades en Ciències Ambientals

ESPADÀNIQUES vol agrair a les autores la cessió d'este treball de síntesi sobre un TFC que van elaborar per a la Universitat Politècnica cde València-Escola Politècnica Superior de Gandia, dirigit pels professors Paloma Herrera i Rubén Ballestar en 2012. El podeu consultar íntegre ACÍ.







Hoy en día, el término rural tiene un significado distinto al de hace unos años. En el pasado, el mundo rural era un sistema social único que se interrelacionaba con la agricultura, que era el medio de subsistencia del mismo, y también del medio urbano. Sin embargo, actualmente las poblaciones rurales están sufriendo un declive importante de la población debido a una serie de causas, y están siendo partícipes de un cambio en su entramado y en su relación con la agricultura: ésta ha perdido su papel como eje económico y social de las áreas rurales.
Los agricultores son algo más que productores de alimentos y materias primas agroalimentarias; se ocupan, además, del territorio, evitan el despoblamiento de las zonas rurales, luchan contra los incendios forestales y la propagación de la maleza, afrontan los problemas de desertización, conservan el paisaje y pueden contribuir al freno de la contaminación de la atmósfera, suelos y aguas, siempre y cuando se decanten por una producción sustentable y ecológica. Por tanto, son muchos los impactos positivos de la actividad agraria, y no sólo afectan a esta propia actividad, sino que también influyen sobre la biodiversidad natural asociada a los cultivos.
La agricultura tradicional, pese a ser la actividad que más ha transformado los sistemas naturales durante miles de años (sobre todo en el viejo continente, y concretamente en su zona mediterránea, la cual ha sufrido toda clase de invasiones de distintas culturas), ha creado sistemas agrarios bien integrados en el paisaje, los cuales hoy en día poseen un extraordinario valor ambiental, económico y sociocultural. Esta interacción del ser humano con el ambiente, creada durante siglos, ha supuesto una acumulación extraordinaria de experiencias empíricas que le ha servido para proveer a su comunidad de una producción sostenida de alimentos y otros productos necesarios para la vida cotidiana (herramientas, instrumentos domésticos, medicinas, materiales de construcción, etc.).
Todo este conocimiento tradicional que se almacena en la memoria individual y colectiva de forma natural en los productores rurales, y que se transmitía oralmente de generación en generación, se va perdiendo en función de la merma de la población hasta quedarse arraigado y volverse invisible. Este conjunto de conocimientos locales son llamados ecosaberes o etnosaberes. Recogiendo las palabras de Bernat Capó: «cada volta que una dona major o un vell llaurador mor és com si una petita biblioteca s’esfondrés o esclatés en flama» (2004: 8).
En un entorno como es el de la Sierra de Espadán, declarado Parque Natural, es muy importante considerar el fuerte vínculo que une los pobladores locales (desde hace mucho tiempo) con los recursos naturales que proporciona este delicado espacio de alto valor ecológico. Desde antaño, se viene manteniendo un equilibrio entre ser humano y naturaleza, y dicha armonía ha sido posible gracias al conocimiento desarrollado por los habitantes locales tras siglos de adaptación de sus sistemas productivos a las condiciones ecológicas del lugar. A lo largo de los diferentes paisajes presentes en la Sierra de Espadán, quedan reflejados los diferentes usos de los recursos y actividades respetuosas con el medio ambiente. Las actividades socioeconómicas de la zona se han basado en el aprovechamiento tradicional de los recursos naturales, como la explotación de los alcornocales para la extracción de corcho; otros productos de la sierra son la miel, el aceite, las cerezas, el agua, etc.
Fijar estos saberes tradicionales es una tarea importante para poder fomentar el desarrollo rural sostenible. Para ello, se deben recolectar, analizar y aplicar los ecosaberes (casi extintos) a nivel local, un propósito al que nuestro trabajo pretende fomentar.


La finalidad del artículo es la de ayudar e incentivar (tanto económica como socialmente) a los habitantes de las poblaciones del Parque Natural de la  Sierra de Espadán mediante una serie de propuestas factibles que han sido desarrolladas gracias a una ardua labor de estudio de gabinete y de campo que se plasmaron en un riguroso y completo proyecto fin de carrera. Los objetivos que proponíamos eran:
–Promover el desarrollo local sostenible de las localidades en el área del Parque Natural de la Sierra de Espadán, mediante propuestas de nuevas líneas socioeconómicas factibles desarrolladas a partir de la información obtenida, es decir, el conocimiento ecológico tradicional (ecosaber).
La propuesta es la creación de un centro llamado ESCUELA DE SABERES RURALES. En ella se fomentará la puesta en práctica de los conocimientos tradicionales mediante su difusión y aprendizaje.
La Sierra de Espadán es una de las últimas estribaciones del Sistema Ibérico con una orientación NNO-SSE. Está comunicada por gran cantidad de infraestructuras como la autopista A-7 y por las carreteras nacionales N-340, N-134 y la carretera autonómica CV-10.
La característica principal es la ruralidad: encontramos baja densidad de población, sufriendo una constante regresión demográfica y con ello un envejecimiento de la población.
La característica geológica son las areniscas rojas, llamadas rodenos, que son las que le dan la estructura tan peculiar de la zona, llena de barrancos y elevaciones. Botánicamente es un entorno muy especial, ya que hay gran cantidad de endemismos, pero lo que determina el entorno son sus alcornocales, que no sólo dan belleza al paraje, sino que han sido una gran fuente económica.
El patrimonio cultural que podemos encontrar en la Sierra de Espadan es muy extenso y de gran valor: gran cantidad de yacimientos arqueológicos, fuentes a las que poder acudir y aún se pueden observan molinos de trigo que dan una idea de la explotación del cereal. Además, también se pueden encontrar minas, ya que debido a la situación los materiales extraídos son peculiares y únicos.
La propuesta para el desarrollo sostenible en esta área rural deprimida es la creación de un centro llamado ESCUELA DE SABERES RURALES. En ella se fomentará la puesta en práctica de los conocimientos tradicionales de las poblaciones de la Sierra de Espadán mediante su difusión y aprendizaje. El objetivo principal de esta propuesta es poner en valor los abundantes recursos naturales y socioculturales de esta región, favoreciendo el crecimiento económico de una manera responsable con el medio ambiente y con las comunidades que lo habitan. Este doble objetivo –social y medioambiental– puede detallarse en los siguientes principios:
· Principio patrimonial: puesta en práctica los saberes ecológicos tradicionales como medida de conservación del patrimonio inmaterial de los pueblos:
o   Técnicas
o   Herramientas
o   Oficios artesanos
o   Oficios extintos
o   Folklore asociado a todo lo anterior
·  Principio conservacionista: preservación de la riqueza natural del área de estudio.
o   Conservación y aumento de la biodiversidad
o   Disminución del riesgo de incendios forestales
o   Prevención de la erosión
o   Disminución de la contaminación química de suelos y acuíferos
o   Utilización y potenciación de fuentes de energía renovables
· Principio demográfico: mantener la población existente en la actualidad y promover la llegada de nuevos habitantes; rejuvenecimiento de la población.
·   Principio agroecológico: retornar a las formas de producción agrícolas y agropecuarias tradicionales minimizando el impacto ambiental de las mismas.
· Principio económico: formación de iniciativas económicas respetuosas con el medio y con clara vocación social, tales como las cooperativas de trabajo asociado. Incrementar el turismo rural y el ecoagroturismo.
· Principio de autosuficiencia: diversificar las iniciativas empresariales, económicas y sociales para alcanzar un grado mayor de independencia con respecto al exterior.
· Principio de soberanía alimentaria: estimular la producción de alimentos que abastezcan a las localidades implicadas, sin poner en peligro sus ecosistemas; dignificación del medio rural y del campesinado.
·  Principio pedagógico: promover la enseñanza y recuperación de los saberes ecológicos tradicionales, utilizando para ello la difusión y la educación; servir de ejemplo para individuos, colectivos y comunidades que decidan seguir este modelo de desarrollo sostenible basado en los conocimientos y el manejo tradicional del medio.


La enseñanza se realizará en base a los métodos de los saberes tradicionales (oral, práctico, etc.) pero complementado con los métodos cientificotécnicos. De esta forma, no se discrimina ninguno de los dos tipos de conocimientos a la hora de trasmitir la información a otras personas interesadas. El centro va dirigido a aquellas personas a las que les gustaría vivir en el medio rural y quisieran desarrollar alguna actividad de carácter económico respetando tanto la comunidad como el entorno natural. También es interesante para aquellas que deseen ampliar sus conocimientos.
Para la realización de las propuestas de desarrollo sostenible de las poblaciones de la Sierra de Espadán nos hemos basado en las necesidades y carencias de las poblaciones y en el entorno natural. Se ha tenido en cuenta para ello que las comunidades se encuentran dentro de una zona natural de alto valor ecológico y que la unión de ambos elementos es necesaria para el equilibrio económico, social y ambiental. Hemos integrado en una única alternativa varias propuestas que surgen de un mismo problema como es el abandono y degradación del sistema rural. Las propuestas (que por lo general no son independientes entre sí, sino que generan sinergias y se apoyan recíprocamente) las hemos agrupado según distintas categorías:

Agricultura y ganadería
Promoción y estimulación de la agricultura ecológica como fuente de sabiduría, patrimonio y riqueza ambiental, social y ecológica.
Recuperación de variedades locales, tanto agrícolas como ganaderas. En la Sierra de Espadán, al igual que en otros ámbitos rurales, se están perdiendo variedades de origen local por no conservar este conocimiento. La introducción de especies exógenas y el abandono del mundo rural han motivado esta desaparición inminente. Tenemos el ejemplo de la variedad de cereza “talegal”, la cual se está perdiendo con el tiempo pese a su preciada calidad.
Había una cereza aquí muy buena y muy apreciada. La talegal. (…) Pues que ahora después ha habido tantas clases nuevas, tantos injertos (…) que pasa que los ojos comen más que la boca, (…) la gente en el mercado si vas a vender y que pasa que las tuyas como eran pequeñas… (Mucho énfasis) El que la conocía, todavía la busca, ¡eh! El que sabe lo que es comerse una cereza con sabor y con eso, todavía busca la talegal, y el que no, pues la cosa bonita, lo más gordo, lo más bonito… Empezamos a decir, bueno, la talegal no vale, tenemos que ir injertando ¡tenemos que ir plantando variedades nuevas! Ahora sólo quedamos cuatro en el pueblo que mantenemos los cerezos y los almendros.
E11

Se propone, pues, la recuperación de las variedades autóctonas de la Sierra de Espadán mediante la recogida de las semillas vegetales en las propias poblaciones o en bancos de semillas como el Jardín Botánico de Valencia (Universitat de València) o  asociaciones como Llavors d’Ací. Y en el caso de especies ganaderas, se buscarán personas que se encarguen de mantener especies puras y que puedan certificar que son autóctonas de la sierra. Con la recuperación, se pueden crear mercados de variedades locales que se podrían dar a conocer a partir de degustaciones de los diferentes productos que se cultiven, tanto en huertos como en árboles.



Promoción de bancos de tierra. Es evidente el abandono de las tierras de cultivo que está sufriendo el mundo rural. Los habitantes de los pueblos, que generalmente son de edad avanzada, no pueden realizar labores agrícolas y sus descendientes (hijos, nietos, etc.) no suelen estar muy interesados en los terrenos. Una idea que está tomando cuerpo poco a poco en algunas poblaciones de nuestro país es la de promover los bancos de tierra, es decir, buscar personas jóvenes que se comprometan a cuidar y cultivar los terrenos abandonados con el permiso del dueño. Sería interesante, además, que LA ESCUELA DE SABERES RURALES fuese un punto de encuentro entre propietarios y nuevos agricultores. El tipo de agricultura que se realizaría sería la agroecología o agricultura ecológica. Además, para incentivar la economía local se podría crear una marca de conservas (hortalizas, mermeladas, salazones, encurtidos) con sello ecológico con los productos obtenidos.

Cultivo de cereales. Antiguamente era común en cualquier sociedad rural el cultivo de los cereales. Es uno de los alimentos más importantes nutricionalmente y el más básico en la dieta del ser humano. Muchas de las variedades de cereales que existían se han perdido, y con ellas muchos tipos de panes o dulces tradicionales. Por lo tanto, en el centro se podrá enseñar a cultivar de forma sostenible y tradicional estas plantas herbáceas y además recuperar las distintas variedades locales y sus usos dentro de la cocina típica de la zona.


Gestión forestal y usos de la montaña
Utilización del bosque como fuente de productos que, recolectados de manera sostenible, permita la creación de nuevas actividades que en el pasado tuvieron importancia económica en la zona y de otras nuevas iniciativas empresariales que tengan cabida en el mercado actual. 
Madera FSC. La zona forestal es rica en masa arbórea, la cual puede ser gestionada de forma sostenible para su posterior comercialización de la madera. La certificación FSC puede ser un incentivo para la venta exterior porque se certifica su gestión sostenible.
Explotación del corcho. La industria tradicional del corcho se encuentra hoy en día en retroceso. Existen pocas empresas familiares que se dediquen a la comercialización de este producto que antaño fue tan habitual. Por ello, sería de gran ayuda el fomento y apertura de este tipo de actividad, de cara a la venta exterior, con el respectivo sello de calidad.
Biomasa. El matorral, esa porción del bosque tan olvidada, puede ser aprovechado como recurso energético. La creación de una fábrica de pellets puede ser una solución para utilizar este material como fuente de energía renovable. Además, se puede hacer uso de los restos de podas agrícola de las huertas locales.
Estudio de la etnobotánica. La Sierra de Espadán es rica en plantas medicinales. La gran variedad de especies vegetales existentes en la zona ha dado lugar al uso de ellas con fines medicinales. Pero el conocimiento etnobotánico es un tipo de saber que se encuentra al límite de la extinción en poblaciones tan pequeñas y tan envejecidas, sobre todo por el hecho de que la medicina moderna ha desbancado a la medicina tradicional; además, la etnobotánica ha sido un saber muy específico mantenido por pocas personas. Gracias a este valioso conocimiento tradicional y a todo el material científico recopilado sobre vegetación de la zona, se pueden realizar enseñanzas sobre etnobotánica en la ESCUELA DE SABERES RURALES. El centro, al estar ubicado en pleno Parque Natural de la Sierra de Espadán, cuenta con la ventaja de que los estudiantes pueden tener accesibilidad a las plantas en estado vivo, con lo cual el aprendizaje es más instructivo. Se pueden realizar cultivos para evitar la degradación del terreno, y así crear productos medicinales y/o de cosmética.
Fomento de la apicultura. La miel, la cual se produce en la montaña, es un alimento nutricional importante en los pueblos de la sierra. La apicultura ha sido una actividad tradicional sostenible que normalmente se ha compaginado con otras actividades rurales como la agricultura. Para fomentar su riqueza, se puede crear un sello de calidad de todo tipo de productos apícolas como la miel, el polen, la cera o el propóleo, entre otros.

Oficios tradicionales
Recuperación del pastoreo y la trashumancia. El pastoreo es una de las actividades más antiguas de la historia del ser humano. Es algo más que una actividad económica: es un modo de vida. Este tipo de actividad de ganadería extensiva presenta muchas características que denotan su sostenibilidad. Por eso, no se debe dejar perder. Para recuperar esta actividad también hay que recuperar las antiguas áreas de pasto, de las cuales se alimentan las ovejas y cabras. Ésta es una forma natural de alimentación (en vez del pienso) muy importante para el bienestar animal. Si se fomenta además en zonas de bosque, se ayudará a la limpieza del mismo, pudiendo evitar así los terribles incendios forestales. Los excrementos de estos animales pueden ser destinados a los huertos ecológicos y se repartirán de forma equitativa; incluso puede crearse un “banco de estiércol”, simulando las reparticiones que se realizaban antiguamente en la zona.
Los productos que se pueden obtener del pastoreo son desde productos lácteos procesados ecológicos (queso, yogur, nata…) hasta carne de ovino ecológica para su comercialización en el exterior y pieles para su uso en la industria textil.

Recuperación de oficios artesanos. El trabajo del cuero, el esparto, el mimbre, la caña, etc. son oficios artesanales que utilizan cada uno una técnica determinada que se ha ido trasmitiendo de generación en generación a lo largo de los siglos. Hoy en día tienen poco espacio en el sistema actual, pero se pueden recuperar mediante la enseñanza y el empuje de estas actividades hacia el comercio exterior. Incluso se puede recuperar la materia prima creando cultivos de especies vegetales de algunos de los oficios.



Turismo rural y ecoagroturismo
El turismo rural es una opción a la hora de reanimar el ámbito rural. Se puede crear una red de casas y albergues de turismo rural por las poblaciones de la Sierra de Espadán. Los antiguos molinos, o edificios particulares como las masías, pueden ser rehabilitadas para darles un uso como albergue para turistas. Pero no solo pueden servir como hospedaje, sino que, en compañía de la ESCUELA DE SABERES RURALES, se pueden crear jornadas temáticas vinculadas a los saberes ecológicos tradicionales (artesanía, cosechas, siembras, conservas…) y ferias sobre oficios artesanos, o recuperación de antiguos festejos asociados a las labores de campo.
Éstas son las temáticas utilizadas en el aprendizaje de los ecosaberes en la ESCUELA DE SABERES RURALES y las salidas económicas que pueden fomentar y realizarse gracias a estos aprendizajes. Además de las enseñanzas que se ofrecen en este espacio de acercamiento a los conocimientos tradicionales, se podrá crear, gracias a todos los saberes recogidos, una Enciclopedia de Ecosaberes. De esta manera, queda plasmado todo lo aprendido en papel, de forma que sirva de ayuda y consulta para todas aquellas personas que lo necesiten.
La escuela no es un centro cerrado en cuanto a información se refiere, sino que las colaboraciones con otro tipo de entidades son una buena opción a la hora de mejorar el sistema de enseñanza o la calidad de los métodos. El Parque Natural de la Sierra de Espadán, dependiente de la Generalitat Valenciana, sería de gran ayuda por el hecho de que mediante ésta y los habitantes de las poblaciones se podría alcanzar un nexo de unión gracias a la colaboración del centro. Esta unión sirve para igualar los dos puntos de vista y así crear un acercamiento entre la institución y la sociedad rural.
Las universidades más cercanas pueden tener una gran implicación, como por ejemplo la Universitat de València, que dispone de uno de los pocos bancos de semillas de toda España.  Otras entidades interesantes que podrían estar conectadas con la escuela son aquellas instituciones afines (Universidad Rural Paulo Freire, Vía Campesina, Slowfood, etc.).
Se ha puesto énfasis en mostrar que los conocimientos tradicionales que han existido desde mucho antes que el actual conocimiento científico pueden volver a resurgir para aplicarlo en nuestro modo de vida para poder resolver muchos de los problemas que tenemos hoy en día relacionados con el deterioro social y medio ambiental. Con ello, podemos conseguir un mundo más sostenible y equilibrado.
Pero no sólo está enfocado el presente proyecto en analizar esta situación, sino que se ha ido más allá, ya que tras el análisis realizado se ha desarrollado una iniciativa factible para aplicarla de forma local en el Parque Natural de la Sierra de Espadán. La alternativa económica planteada agruparía varios proyectos de recuperación y de aprendizaje de los conocimientos ecológicos tradicionales de la Sierra de Espadán. Este grupo de proyectos están basados en todo el trabajo de investigación realizado en el presente trabajo. La recogida de información mediante entrevistas de campo y el posterior trabajo de gabinete han servido para dar forma a la alternativa económica que sirviese de ayuda para la dinamización rural.
La alternativa se trata de crear una ESCUELA DE SABERES RURALES, donde, como se ha explicado, se trataría de recuperar los ecosaberes y enseñarlos a aquellas personas que quisieran pertenecer de alguna forma al mundo rural. Con ello no sólo se fomenta la recuperación de los conocimentos, sino que se activa económicamente la zona mediante la realización de actividades concretas, como la producción de miel, la ganadería, la agricultura, etc. Y todo se debe realizar bajo unas premisas de sostenibilidad, en las que impera el respeto al medio ambiente y a la sociedad rural.


A parte de la realización de las alternativas económicas como punto importante del proyecto, las entrevistas también han sido un trabajo de campo de relevancia, porque sin los datos obtenidos mediante éstas el proyecto no tiene sentido. Hay que tener en cuenta que no sólo hay que hablar de la conversación entre un entrevistado y un entrevistador, sino que existen, además, otras vivencias relacionadas. Por ejemplo, también son muy importantes las fotografías captadas, algunas muy representativas y otras no tanto, pero que son también valiosas porque dan una idea del entorno que se está estudiando y de aquellos detalles que a veces se pasan por alto.
Otro dato de importancia en el trabajo de campo es el hecho de obtener información no esperada por el entrevistador/a. Ahí se demuestra que el trabajo de gabinete es importante, pero que toma más relevancia salir al exterior y “palpar” la información recogida en los libros, de forma que se pueda captar todo el entorno de estudio en su conjunto, sin dejar ningún detalle.
Por eso y por mucho más ha merecido la pena realizar este trabajo. Primero, por la satisfacción de hacer algo de lo que uno pueda aprender, y segundo porque tiene un fin concreto.



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